Imagine a city where there is no waste. In a circular system, everything is repurposed and the environmental impact is minimal. In the Clean Energy Challenge, Mexico City challenges designers to invent circular systems that outperform linear ones (production to landfill), and still give citizens a similar lifestyle.

A regenerative system can be achieved through long-lasting design, maintenance, repair, reuse, remanufacturing, refurbishing, recycling, upcycling and supporting services and systems. However, for that to work, citizens have to behave differently. All of this is part of the Clean Energy Challenge in Mexico, where the overall question is: ‘How can we encourage people to treat waste as a resource in homes and workplaces across Mexico City?’

Among global megacities, being relatively wealthy, Mexico City comes second in generating the most trash. It has to dispose of almost 13,000 tonnes of trash every single day. Half of which is created by households and as much as 43% of the trash is organic waste, literally going to waste. Although the government is encouraging recycling with a new garbage separation law, citizens are slow in adopting it.

90% ends on landfills

To encourage recycling the city’s main dump was closed, however the system was not ready for this abrupt change. The action is instead resulting in illegal dumpsites and has a negative impact on the lives of ‘waste-pickers’, whose livelihoods rely on sorting waste and re-selling items which still hold value. With only 1 in 20 citizens recycling, almost 90% of the trash is still ending up in landfills.

This is where design can make a difference. For example, by developing communications campaigns which people can relate to, and can incentivise them to sort their waste. Or designing a system or a service that could prevent waste being made to begin with.

Creating waste-to-energy ideas, managed at neighbourhood level, can repurpose what goes in the bin. Designing systems that connect urban organic waste with urban farming or rural agriculture could upcycle organic waste. Developing a service that provides work for informal service providers, such as the ‘waste-pickers’, creates an inclusive city. These are all areas where design can improve city waste management.

Zero Waste plan

Although change is slow, Mexico City has been committing to managing waste better, as the city announced its ‘Zero Waste’ plan in 2017. The community has made plans to build a thermal waste treatment plant which will convert solid waste to generate electricity. The idea is to use the electricity to power 12 lines of the city’s metro system, which will save 1 million tonnes of carbon emissions.

A project to build a thermovaluation plant has also been announced. This decomposes organic waste and transforms it into electricity. For this,the citizens are required to separate their waste into four categories: organic waste, inorganic recyclable, non-recyclable and bulky/special handling. And a new Reciclatrón is the centre for electronic waste recycling.


Gomi Guides

Some Design solutions

That shouldn’t stop designers though, as around the world great ideas are popping up to redesign waste management. Mercado de Trueque is a voucher system which exchanges waste for local farmer market vouchers. In Seatle, those who separate their waste incorrectly are given a warning with red tape on their bins, as a warning but also using social pressure as the neighbourhood can see it. Gomi Guides are Japanese booklets which go into detail about what goes into which bin. Precious plastic is an open-source design for machines which allow anyone to recycle plastics on-site and upcycle them into new products. Taipei has designed a waste management culture using mobile apps, which alerts users when a waste truck is nearby. All of these ideas are new inspiring innovations.

With a strong civil society and bustling social media activity, Mexico City offers the grounds for designs to have a large impact. This challenge is an opportunity to transform Mexico City into a prime example of how waste has a lot of value to offer.

To read the full brief and learn all the details about entering the challenge, go to cleanenergychallenge.whatdesigncando.com


Clean Energy Challenge: repensando la gestión de residuos en la Ciudad de México

De residuos a recursos: desarrollando un cambio de mentalidad para la Ciudad de México

Imagina una ciudad donde no hay residuos. En un sistema circular, todo se reutiliza y el impacto ambiental es mínimo. En el Clean Energy Challenge, la Ciudad de México desafía a los diseñadores a crear sistemas circulares que superen a los lineales (producción a vertederos), y aún así les permita a los ciudadanos llevar un estilo de vida similar.

Se puede lograr un sistema regenerativo mediante servicios y sistemas de diseño, mantenimiento, reparación, reutilización, refabricación, renovación, reciclado, reconversión y soporte de larga duración. Sin embargo, para que eso funcione, los ciudadanos deben cambiar su comportamiento. Todo esto forma parte del Clean Energy Challenge de México, donde la pregunta general es: “¿Cómo podemos animar a la gente a tratar los residuos como un recurso en sus hogares y lugares de trabajo en la Ciudad de México?”

Entre las megaciudades del mundo relativamente ricas, la ciudad de México se ubica como el segundo mayor productor de residuos. Cada día tiene que deshacerse de casi 13,000 toneladas de basura, la mitad de la cual se produce en los hogares, y hasta un 43% contiene residuos orgánicos que terminan, literalmente, en la basura. Aunque el gobierno fomenta el reciclaje con una nueva ley de separación de basura, los ciudadanos tardan en adoptarla.

El 90% termina en vertederos

Con el fin de fomentar el reciclaje se cerró el principal vertedero de la ciudad; sin embargo, el sistema no estaba listo para ese cambio abrupto. Por el contrario, la medida está dando lugar a vertederos ilegales y tiene un impacto negativo en la vida de los “recicladores”, cuyos medios de subsistencia dependen de la clasificación de residuos y la reventa de artículos que aún tienen valor. Dado que solo 1 de cada 20 ciudadanos recicla los residuos, casi el 90% de la basura aún termina en los vertederos.

Aquí es donde el diseño puede marcar la diferencia. Por ejemplo, desarrollar campañas de comunicación con las cuales las personas se sientan identificadas, puede incentivarlas a clasificar sus residuos. O diseñar un sistema o servicio que pueda evitar la producción de basura desde el principio.

Crear sistemas de conversión de residuos en energía gestionados a nivel barrial para poder reutilizar lo que entra en el contenedor. Diseñar sistemas que conecten los residuos orgánicos urbanos con la agricultura urbana o rural para convertir los residuos orgánicos en nuevos productos. Desarrollar un servicio que ofrezca trabajo para los proveedores informales de servicios, como los “recicladores”, para crear una ciudad inclusiva. Todas estas son áreas donde el diseño puede mejorar la gestión de los residuos urbanos.

Plan basura cero

Aunque el cambio es lento, la Ciudad de México se ha comprometido a mejorar la gestión de los residuos, al anunciar su plan “Basura Cero” en 2017. La comunidad ha hecho planes para construir una planta de tratamiento térmico de residuos que convertirá los residuos sólidos en electricidad. La idea es utilizar la electricidad para alimentar 12 líneas del sistema de metro de la ciudad, lo que ahorrará 1 millón de toneladas de emisiones de carbono.

También se ha anunciado un proyecto para construir una planta de termovaluación. Este proceso descompone los residuos orgánicos y los transforma en electricidad. Para eso, los ciudadanos deben separar la basura en cuatro categorías: residuos orgánicos, inorgánicos reciclabes, no reciclables y voluminosos/de manejo especial. Y un nuevo Reciclatrón es el centro de reciclaje de residuos electrónicos.

Gomi Guides

Soluciones de diseño

Sin embargo, eso no debería detener a los diseñadores, ya que en todo el mundo están apareciendo grandes ideas para rediseñar la gestión de los residuos. Mercado de Trueque es un sistema donde los residuos se canjean por cupones para hacer compras en el mercado local de agricultores. En Seattle, los residentes que no separan los residuos correctamente se encuentran con una etiqueta roja en sus contenedores, a modo de aviso, pero también como forma de ejercer presión social ya que los vecinos lo pueden ver. Las Guías de Gomi son folletos japoneses que explican en detalle lo que se coloca en cada contenedor. Precious plastic es un diseño de código abierto para máquinas que permite a cualquier persona reciclar plásticos in situ y convertirlos en nuevos productos. Taipei ha diseñado una cultura de gestión de residuos utilizando aplicaciones móviles, que alertan a los usuarios cuando hay un camión de basura cerca. Todas estas ideas son nuevas e inspiradoras.

Con una sociedad civil fuerte y muy activa en las redes sociales, la Ciudad de México ofrece una base sólida para que los diseños tengan un gran impacto. Este desafío es una oportunidad para convertir a la Ciudad de México en un excelente ejemplo que pueda demostrar el valor que tienen los residuos y todo lo que se puede hacer con ellos.